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Profitus news Entrevista inesperada con Arvydas Avulis: sobre un arma junto a la cama y el riesgo de 20 millones de euros: «No era precisamente un placer»

2026-07-03 09:00:00

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Entrevista inesperada con Arvydas Avulis: sobre un arma junto a la cama y el riesgo de 20 millones de euros: «No era precisamente un placer»

Hoy en día, Arvydas Avulis es considerado uno de los empresarios más exitosos de Lituania. Sus proyectos inmobiliarios han transformado significativamente el paisaje urbano de Vilna. Sin embargo, el propio empresario reconoce que hubo una época en la que pasó medio año sin ganar ni un solo céntimo, tuvo que vivir con protección en su propia casa y algunas decisiones empresariales le costaron millones, según un comunicado de prensa de PROFITUS.

En el pódcast «Conversaciones sobre dinero», Arvydas Avulis, fundador de la promotora inmobiliaria Hanner, conversó con Miglė Grybinienė, directora de Marketing de la plataforma de financiación participativa inmobiliaria PROFITUS, sobre su camino hacia el éxito, los mayores fracasos de su trayectoria empresarial, un hotel en Venecia y su sueño de construir algún día en Lituania un edificio que recuerde a uno de los iconos arquitectónicos más impresionantes del mundo.

«Fue la etapa más difícil de mi vida»

Hoy, Arvydas Avulis puede permitirse emprender proyectos valorados en decenas de millones de euros. Sin embargo, ese éxito no llegó fácilmente. Tras la recuperación de la independencia de Lituania, las oportunidades para emprender no faltaban, pero sí el elemento más importante: la experiencia. Por ello, como recuerda el propio Avulis, sus primeros intentos empresariales terminaron en fracaso una y otra vez.

Según Avulis, aquella fue una de las etapas más difíciles de su vida. No obstante, fueron precisamente esas experiencias las que forjaron una cualidad sin la cual es imposible mantenerse en el mundo empresarial: la perseverancia.

«Imagínese: durante medio año no gané absolutamente nada. Todo eran pérdidas, pero uno tiene que comer todos los días. No tenía ningún capital con el que pudiera crear un negocio. Había que trabajar únicamente con lo que se tenía: si lo tenías, seguías adelante; si no, no podías hacer nada. Fue el periodo más duro de mi vida y requirió una enorme fortaleza mental. Es muy difícil no rendirse cuando nada sale bien. Al final incluso empiezas a pensar que eres un fracasado. Por eso es tan importante no dejarse vencer por esos pensamientos», afirma Avulis.

Tuvo que dormir con un arma

El éxito que tanto tiempo esperó también vino acompañado de nuevas dificultades. Hoy en día resulta difícil imaginarlo, pero en la Lituania de los años noventa un negocio en crecimiento también significaba atraer la atención de grupos criminales, y Avulis no fue una excepción.

«Mientras el negocio no funciona, nadie se fija en ti. Pero en cuanto empiezas a tener éxito, aparecen rápidamente personas que te dicen: "Mira, hoy en día no es muy seguro vivir, pero nosotros podemos garantizar tu seguridad... por un precio". Yo les respondí que no pensaba pagar y que me encargaría personalmente de mi propia seguridad», recuerda.

Cuando le preguntan si los extorsionadores realmente lo dejaron en paz después de esa respuesta, Avulis sonríe.

«Por supuesto que no se rindieron tan fácilmente. Cuando la amenaza se volvió real, encontré a personas que trabajaban en los servicios de protección del Estado y que podían protegerme. Trabajaban un día y después tenían dos días libres. Así ocurrió que, mientras en sus días de servicio protegían oficialmente al primer ministro, en sus días libres me protegían a mí», explica el empresario, añadiendo que uno de los guardaespaldas incluso llegó a vivir en su casa.

«Teníamos una habitación independiente donde dormía y vivía. Además, yo también tenía un arma para defenderme. Sinceramente, no es una gran forma de vivir cuando sabes que un guardaespaldas vive en tu casa y tienes un arma junto a la cama. No era precisamente un placer.»

Decidió arriesgar nada menos que 20 millones de euros

No es de extrañar que, tras superar numerosos desafíos, Arvydas Avulis se haya convertido en un empresario mucho más resiliente. Al mismo tiempo, también cambió su forma de entender el riesgo. Según explica, hoy sabe perfectamente que, para alcanzar el éxito en los negocios, lo más importante no es evitar los riesgos, sino aprender a evaluarlos correctamente. Esta filosofía lo llevó a embarcarse en uno de sus proyectos más ambiciosos: un hotel en Venecia.

«Hace un par de años recibí una propuesta para construir un hotel en Venecia. Suena muy impresionante, pero solo el terreno y la licencia de construcción costaban 20 millones de euros. Además, no tenía ninguna experiencia haciendo negocios en Italia. Todo lo que sabía del país era lo que había visto en las películas sobre la mafia, así que, naturalmente, tuve muchas dudas», comenta Avulis entre sonrisas.

A pesar de ello, decidió seguir adelante. Hoy, su hotel en Venecia ya recibe huéspedes. Cuando se le pregunta cómo toma decisiones cuando hay cantidades tan elevadas en juego, el empresario explica que siempre se hace primero una misma pregunta. Según él, esta regla no solo sirve para los negocios: antes de tomar cualquier decisión arriesgada, es importante preguntarse si uno estaría preparado para asumir el peor de los escenarios.

«Mi razonamiento era muy sencillo: ¿me dolería mucho perder 20 millones de euros o no? Decidí asumir el riesgo y seguir adelante. El hotel ya está abierto. Eso significa que no perdí el dinero; todo salió bien», afirma Avulis.

Añade que, hoy en día, el dinero ya no es su principal fuente de motivación. Lo que realmente le atrae son aquellos proyectos que lo obligan a salir de su zona de confort y a ponerse a prueba.

Durante la conversación, Avulis también recordó el mayor fracaso de su carrera: el centro comercial demolido en Kiev. ¿Cómo consiguió recuperarse después de un golpe tan duro y por qué considera hoy esa experiencia como una de las lecciones más importantes de su vida?

Otro sueño aún por cumplir

Aunque la lista de proyectos realizados por Arvydas Avulis ya es impresionante, él mismo considera que todavía está lejos de haber terminado su trayectoria. Durante la conversación confesó que sueña con que algún día se construya en Lituania un edificio comparable a uno de los iconos arquitectónicos más espectaculares del mundo: el Marina Bay Sands de Singapur.

«En mi opinión, es el edificio más impresionante del mundo y me encantaría que algún día existiera algo parecido en Lituania», afirma Avulis.

Entre risas, añade:

«Aunque, claro, nuestros inviernos son muy fríos y la piscina probablemente acabaría convirtiéndose en una pista de hielo».

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